viernes, 18 de noviembre de 2011

UN ORIGEN

Como todo en esta vida, mi animadversión hacia la parte trasera de un bar, también tiene un comienzo…un “big-bang”…

Si tu padre es albañil y te tienes que echar al asqueroso mundo laboral sin gota de experiencia (y con una etiqueta de Anís del Mono…),  posiblemente acabes poniendo ladrillos o empujando un “carrillo de mano” en una obra….En mi caso la hostelería ha estado siempre presente en mi casa desde que tengo uso de razón y, claro, cuando salí a la calle… ¿Dónde me enchufó papa? Pues eso…

Aunque “eche pestes” de este mundillo, he de reconocer que a día de hoy soy un empleado de hostelería muy competente, elegante y eficiente. No lo digo yo, lo dice mi CV y la valoración del 99% de mis jefes a lo largo de 12 años; y todo esto se lo debo al origen de mi formación.
Corría el año 99: Acababa de perder a  una de las personas más importantes de mi vida y justo 2 meses después conocí a la mujer que desde entonces se convirtió en TODO para mí. El día que cumplimos  un mes juntos, comencé a trabajar junto a los 2 mejores profesionales de “esto” que he conocido jamás: Mi padre y Pepe Rodríguez, “el pipa”.
Pasar con cualquiera de ellos 15 minutos era más enriquecedor que 1 año en la mejor escuela de hostelería.
Trabaje 16 horas seguidas.
Podría decir que el paso del tiempo hace que se olviden los malos momentos y que suele prevalecer la dulzura del recuerdo, pero no es así; simplemente no quiero “vomitar” amargura en esta entrada…
3 años (pagándome los p*tos libros del bachiller) de noches oscuras, frías y agotadoras tan solo amenizadas por haberlas compartido con mamá , papá y mi querida suegra que también conoció cuan duro es trabajar en el Palacio de Congresos de Sevilla. Cada noche cuando llegaba a casa, fuera la hora que fuese, aquel amor de 15 años me daba las buenas noches y su dulce voz acababa de un “plumazo” con todo el cansancio acumulado durante  largas horas empujando un carrillo de platos sucios o limpiando bandejas para señores de patillas sobredimensionadas que solían llevar en sus carteras 1 millón de pesetas  en billetes de 5000  (el maravilloso SICAB…)
Aprendí  a ser amable, atento con el cliente,  a “vestir” una mesa para cada ocasión y a nunca dar “un viaje en balde”. Aprendí  observando a una enciclopedia viviente de la hostelería como es Pepe “el pipa” y observando también  al autodenominado mejor camarero de Europa.
Hubiera adquirido una gran deuda conmigo mismo si no hubiera hecho referencia  a estas personas arriba mencionadas , que me rodearon antes , durante y después de largos días de duro trabajo, pajaritas prestadas y clientelas no muy selectas.

Nunca odiare el día que comencé a trabajar en la hostelería, pues durante estos 12 años me ha reportado un sustento para mí y mi familia y a veces se ser agradecido;  pero lo que también es cierto es que desde el primer día que me puse una camisa blanca supe que no quería morir siendo camarero, y no es cuestión de remuneración, es cuestión de sentirse bien con uno mismo y como ya habréis podido intuir , un minuto detrás de una barra es un fino alfiler que se clava en mi corazón.

***por cierto… nunca ha sido mencionado pero practico el pluriempleo a día de hoy y desde hace ya bastante tiempo. Gracias a Dios, mi otro trabajo (mi principal empleo) está a años luz de los bares y espero que con el paso del tiempo me ayude a desvincularme del sector servicios de una vez por todas.

viernes, 11 de noviembre de 2011

SECTOR SERVICIOS

Pues sí, el sector servicios....esta columna vertebral que mantiene en alto la economía de nuestro país y que sin embargo ,sigo defendiendo, se encuentra en decadencia total y despreciada por la opinión pública y el ciudadano medio...

Si..realmente me he puesto delante del ordenador sin saber muy bien lo que escribir pero , de nuevo con esa sensación de malestar que me absorbe y me empuja a hablar de lo jodidamente mal que esta la hostelería en España , o más concretamente en Sevilla. 

La mayoría nos tenemos que pagar el 50% de nuestro propio uniforme , estamos expuestos (como la mayoría de los trabajadores) a los "vaivenes" económicos para darnos la patada en el culo cuando sea preciso , la precariedad laboral se respira en cada rinconcito detrás de la barra , donde aseguro , 1 de cada 5 empleados no registra en su contrato de cara a la SEG. SOCIAL la cuantía de horas empleadas ni la categoría profesional que se presupone...Os reto a que cuando visitéis la próxima primavera La Feria de Sevilla preguntéis a 10 camareros de las casetas por esto , y si se cumplen sus descansos estipulados , medidas de seguridad y acuerdos contractuales os prometo un bonito regalo  con todo mi amor y cariño.

Pero lo que resulta más ofensivo y patético en el sector es el hecho de que cualquier "soplagaitas" con 4 "perras" y que quiera montar un negocio siempre piense que lo fácil y rápido es "montar un bar"...el puñetero mundo de las franquicias esta facilitando esto al "desahogao" de turno haciéndole ver que aquí gana dinero hasta el más tonto. Por otro lado repercute en que el camarero se ve "pisoteado por el yugo" de un empresario que jamás supo “tirar” una cerveza y que cree saberlo todo de este mundillo , a la vez que se ve "encorsetado" en absurdas normativas y chorradas de imagen corporativa que lo único que consiguen es cansar y minar la paciencia del empleado preguntándose una y otra vez...¿por que?...sin obtener respuesta ,claro.

Piensen en todas y cada una de las "putadas" a las que se ven sometidos en sus diferentes trabajos (albañil , bombero , camionero...) y añádanle el componente sonrisa, es decir ; atender y servir al cliente tratando de caer simpático y parecer amable cuando en tus piernas llevas 8 o 9 horas de pie , con los zapatos de Frankenstein y sabiendo que nunca cobrarás más del salario mínimo interprofesional y que de horas extras...."de horas extras ya hablaremos..."